Este fin de semana, representantes de negocios que tuvieron que cerrar por el avance de la pandemia, insistieron en la necesidad de seguir trabajando.

Con nuevas restricciones de la Comisión de Salud en Tamaulipas que ya entraron en vigor hasta el último día de este mes, el comercio formal cumple y baja cortinas, mientras que en otros sitios como los mercados rodantes, parece no haber ningún tipo de restricción.

Por lo anterior se ha dado a conocer que los salones de fiestas ya son insostenibles ante la crisis económica que trajo el coronavirus y el nuevo cierre obligado por las nuevas restricciones, lo que deja en la cuerda floja a siete mil familias en la zona sur.

Restricciones

Tamaulipas confirmó el cierre de negocios no esenciales como bares, antros, gimnasios y cines; recortó los horarios de comercios, transporte público y restaurantes e impuso nuevamente la Ley Seca los fines de semana.

Los profesionales en la Industria de Eventos y  Turismo del Sur de Tamaulipas se manifestaron de manera pacífica en los terrenos del teatro metropolitano para pedir al Gobierno del Estado que los deje trabajar con las debidas medidas preventivas para evitar el cierre definitivo.

Cristian Maya Perez, representante de los manifestantes, declaró que de tres mil eventos que se tenían al mes, ahora solo se contratan de 10 a 30 y muy limitados, lo que hace casi imposible mantener el negocio, por ende, soportar la nómina de los trabajadores.

“Hemos sido una de las industrias más golpeadas por esta situación ya que fuimos los primeros en cerrar y los últimos que se consideran para abrir; estamos conscientes del problema de salud que nos aqueja sin embargo hemos demostrado que nosotros somos parte de la solución, no del problema. Siete mil familias dependemos de esto”.

Este problema afecta a meseros, banqueteros, organizadores, productores, alquiladores, músicos, artistas, DJ ́s, maquillistas, entretenimiento, fotógrafos, videografos, salones de fiestas, locaciones, decoradores, floristas, valet parking, mesas de postres, casa de novias, rentas de trajes y smokings, entre otros.

Apenas el sábado se manifestaron en la Plaza de Armas los propietarios de gimnasios en la zona sur de Tamaulipas que también han tenido que cerrar y esto ha provocado que algunos de ellos caigan en bancarrota.

Pero las restricciones parecen solo para negocios formales, ya que los mercados rodantes continúan con la aglomeración de personas, ingresan niños y muchos no hacen uso de los cubrebocas.

En un recorrido efectuado por el mercado rodante de Germinal en la zona norte de Tampico, se pudo constatar que no se respetan las medidas sanitarias, mientras que negocios establecidos fueron nuevamente limitados a partir del pasado 15 de enero.

Familias completas se miden y tocan las prendas en las pacas de ropa que son extendidas por los comerciantes e inclusive se venden alimentos y quienes cocinan, usan el cubrebocas en el cuello o tienen la nariz al descubierto.

“Póngase cubrebocas”, le dijo un vendedor a un adulto mayor, a lo que él respondió “usted véndame, que de mi salud me preocupo yo”, como este, se dan muchos casos en el mercado rodante, tan solo con la sana distancia que no se respeta.

Los representantes de este mercado ya han dado a conocer que no saben de qué manera obligar a los clientes a cumplir las medidas, ya que se han colocado módulos con gel y anuncios de uso obligatorio de cubrebocas, pero continúan renuentes a hacer caso, sobretodo los abuelitos.

Información de Milenio